lunes, 14 de julio de 2014

JpD ante descalificaciones a la Sala de la Audiencia Nacional por sentencia protestas ante el Parlament

La Audiencia Nacional ha dictado sentencia en la que acuerda la absolución de diversos acusados de participar en una serie de protestas ante el Parlament de Catalunya. La citada resolución ha provocado toda una serie de descalificaciones por parte de políticos y de determinados medios de comunicación hacia la sección que ha dictado dicha sentencia, en especial hacia el ponente Ramón Sáez.

Desde Jueces para la Democracia consideramos que las sentencias deben ser objeto de crítica, preferentemente con argumentos jurídicos. Sin embargo, estas descalificaciones no se han visto acompañadas de valoraciones jurídicas, sino que han consistido especialmente en ataques personalizados y en adjetivaciones individualizadas. Además, las descalificaciones al magistrado ponente han ido acompañadas de comentarios tendenciosos sobre otras resoluciones anteriores en las que ha participado. Estas críticas resultan claramente injustificadas y olvidan que esta sentencia y las anteriores han sido siempre acordadas con la opinión favorable de otros magistrados, habitualmente por unanimidad.

Resulta preocupante que desde el poder político y desde otros ámbitos se pretenda utilizar a la judicatura como un instrumento de sus aspiraciones, con unos objetivos a menudo poco disimulados de que el poder judicial dicte sentencias ejemplarizantes para servir a dichos fines. Sin embargo, en un Estado de Derecho la judicatura debe actuar con plena independencia en los procesos y limitarse a aplicar las leyes y los principios constitucionales. Debe recordarse que en la sentencia sobre las protestas ante el Parlament el tribunal consideró que no había quedado acreditado que los acusados hubieran participado en los delitos por acciones concretas por los que se formulaba acusación. Y que la mera participación en las protestas quedaba amparada por derechos fundamentales, como la libertad de expresión y el derecho de manifestación.


Dicha sentencia cumple ampliamente el principio de motivación. Sin duda, la misma puede ser impugnada con razonamientos jurídicos y puede ser confirmada o revocada por otro tribunal independiente. Lo que no resulta admisible es que se ataque la independencia judicial por el hecho de que cualquier resolución no se ajuste a determinados intereses. Por ello, desde Jueces para la Democracia pedimos respeto a la independencia judicial y al principio de separación de poderes que resulta inherente a nuestro Estado de Derecho.

SECRETARIADO DE JUECES PARA LA DEMOCRACIA