jueves, 24 de octubre de 2013

Jueces para la Democracia ante la falta de renovación del CGPJ

El actual Consejo General del Poder Judicial ha finalizado su periodo de mandato legal. Sin embargo, el Congreso de los Diputados y el Senado todavía no han procedido a su renovación. Tampoco se ha ofrecido a la sociedad ninguna explicación sobre el incumplimiento de los mecanismos legales que está provocando que siga actuando en funciones el actual CGPJ. Resulta conocido que existen negociaciones entre las fuerzas políticas. Sin embargo, dichas conversaciones se están desarrollando con completa opacidad, por lo que se desconoce cuáles son los criterios que se están utilizando para la designación de quienes deben formar parte del órgano de Gobierno del Tercer Poder del Estado.

A la vista de los nombramientos de vocales para este órgano constitucional en etapas anteriores, que en gran parte se limitaron a un pacto de cuotas entre los partidos políticos, resulta necesario que exista transparencia en el proceso actual. Dicha transparencia debe implicar que se expongan los criterios esenciales sobre estas designaciones y que así se puedan evaluar los méritos de las personas que se acaben nombrando finalmente.

Por otro lado, resultan preocupantes las informaciones difundidas que indican que las fuerzas políticas están negociando también la persona del presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ. Ello supondría volver al mismo escenario que se produjo antes de que comenzara el mandato del actual CGPJ, cuando los líderes de los dos principales partidos políticos pactaron el nombramiento de Carlos Dívar. Deben ser los 20 vocales quienes elijan libremente a su presidente, de acuerdo con lo establecido legalmente, sin que resulte aceptable que sean los partidos políticos quienes adopten esa decisión. Hay que recordar que este órgano constitucional debe funcionar de manera autónoma, sin injerencias políticas de ningún tipo. Y que las formas de negociación sobre los vocales y sobre el nombramiento del propio presidente nos demuestran que se puede volver a incurrir en la misma instrumentalización política de este órgano constitucional.

Jueces para la Democracia mostró su oposición a la reforma del CGPJ, por considerar que suponía una reducción inaceptable de las competencias de este órgano constitucional y que con ello se pretendía una subordinación del poder judicial al poder político. Decidimos no presentar candidaturas a la renovación de este organismo, como muestra de disconformidad. A pesar de ello, reclamamos que los nombramientos se realicen sin más demora y con criterios adecuados para que el CGPJ pueda cumplir su función constitucional. Las formas que se están observando hasta ahora nos demuestran que el ministro Ruiz Gallardón sigue con su proyecto de limitar la independencia judicial y construir un nuevo CGPJ a la medida de sus intereses políticos partidistas.


24 de octubre de 2013